Según el The San Francisco Chronicle al final el Council (algo así como el ayuntamiento o consejo zonal) de la ciudad californiana de Oakland aprobó una normativa que permitirá a las granjas marihuana cultivar a escala industrial, un plan que algunos pequeños agricultores criticaron argumentando que tal vez ahora grandes corporaciones les expulsen del negocio que ellos ayudaron a construir gracias a años de activismo. Dicen que las granjas comerciales o masivas basan su economía en reducir costes a costa de bajar también la calidad de la marihuana
Precisamente para tranquilizar a los pequeños productores el Council de Oakland se comprometió a regular diferente según sean explotaciones pequeñas y medianas de marihuana. Ahora en la ciudad ya sólo se habla de generar ingresos, y asegurarse de que se regularice la industria puesto que forma una gran parte de la economía de la misma. “Es realmente importante para Oakland ser una parte esencial de este crecimiento y el desarrollo de instalaciones con licencia”, dijo la concejala, Rebecca Kaplan.
El crítico más influyente de esta nueva normativa fue Steve DeAngelo, propietario de Harborside Health Center de Oakland (del que hablaremos en el próximo número de Soft Secrets en su versión española), el dispensario de marihuana medicinal más grande de la nación. Su dispensario compra a unos 500 productores diferentes, que ofrecen 100 variedades diferentes, y piensa que permitiendo el cultivo industrial se reducirá la variedad además de la calidad.
Lo que se piensa es que con esta regularización no puede haber ganadores y perdedores, sino una igualdad de condiciones para todos, que incluya tanto a los que prefieren la producción masiva que cuesta menos como a los que que optan por un cultivador más artesano.
La normativa permitirá granjas de marihuana en interiores sin límite de tamaño, y ya ha habido propuestas para las explotaciones del tamaño de 100.000 metros cuadrados -o sea dos campos de fútbol-. El problema es que para regularizarse se requiere que los solicitantes tengan un mínimo de $3 millones de dólares en seguros, alquilen coches de seguridad y paguen una cuota anual de 211.000 dólares de permiso para cultivar. ¡Casi nada!. Lo que evidentemente podría dejar a muchos (a los de siempre, los que no tienen dinero) fuera del negocio, y se duda evite que se siga cultivando igualmente de manera más doméstica o en negro que se dice, sin declarar impuestos pero no por piratas, sino porque tal vez resultan no aptos para todos los bolsillos y asequibles.
La ciudad empezará a dar permisos en enero y permitirá a las granjas industriales vender sólo a los dispensarios de cannabis medicinal, y aún queda la Proposición 19, una iniciativa que legalizaría en noviembre el uso recreativo de la marihuana además de medicinal. El gobierno de Estados Unidos calcula que la producción de marihuana en el país creció de casi 1.000 toneladas en 1981 a unas 10.000 toneladas en 2006. El sitio Drugscience.org de hecho informa que la producción nacional de marihuana tiene un valor de unos 35.800 millones de dólares, es decir, más que las cosechas de maíz y trigo juntas.
Imagen de AP boceto de una granja de marihuana industrial
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Etiquetas: Dispensarios marihuana, leyes marihuana, oakland cultivo industrial marihuana, oakland marijuana
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