Comunicado de Ganjazz ante el juicio a Iker

Junio 11th, 2009

El proximo Lunes, día 15 de junio a las 9.30 de la mañana, arranca el juicio contra Iker Val, por un presunto trafico de drogas, en calidad de notaria importancia, dirigida la acusación por parte de la fiscal Maria Jose de la Rua, en la primera sala de la Audiencia provincial, en la cual , Iker se enfrentará a penas de cuatro años y medio, más multa de responsabilidad civil de 150.000€ , solicitadas por la mencionada responsable de la fiscalÍa. El juicio se llevará a cabo, a petición expresa de la defensa, ya que por parte de la fiscalia han sido repetidos intentos de pactar una condena que posiblemente vaya mas allá de la imputación de un delito de drogas a una persona física, pues subyace, una intención de deslegitimar y criminalizar, una conducta asociativa que , desde su creación en 2002 , ha aportado importantes cauces de normalización y herramientas de reduccion del riesgo, asociado al uso de cannabis de forma colectiva, desde la óptica de los derechos individuales y colectivos de los usuarios de cannabis en Gipuzkoa.

Ganjazz art Club desde su legitimo registro en el Govierno Vasco, ha pretendido establecer un marco regulador, en el que nuestras actividades, sean respetadas, para lo cual, desde su inicio, se han seguido los cauces sociales ,jurídicos e institucionales para normalizar sus actividades. Ganjazz es una asociación, que nace ,al final del ciclo de vida de la Histórica asocación Vasca Kalamudia, en la cual, los miembros de la junta directiva de Ganjazz, participaron como socios en los primeros cultivos colectivos ,que surgieron en Euskadi, y así y en esta línea, iniciaron su andadura que aún a día de hoy sigue en una lucha constante por normalizar el marco de actuación en el que los derechos de los usuarios de cannabis, sean respetados y puedan confluir con otros movimientos asociativos y revindicativos , puedan participar en la resolución de este conflicto y puedan aportar a la sociedad elementos de prosperidad y evolución social de los derechos legítimos de sus ciudadanos, en un estado de derecho y teóricamente democrático. Este Juicio no es solo contra Iker, es contra todos sus socios y contra todas las asociaciones que desarrollan actividades de este tipo, la ignorancia y desconocimiento de las bases jurídicas y sociales con las que operamos, no es sólo por parte de fiscales agresivos que solo se preocupan de aplicar la ley, para justificar un porcentaje de condenas frente a sus superiores, sino que se extiende a poderes policiales, a jueces, a un sector de la política y a muchos más ambitos ,como el que rodea al mundo preventivo y a sus profesionales, que en su máxima representación ,la FAD, siguen negando un espacio participativo y respetuoso , a los propios usuarios y afectados por las actuales políticas de drogas.

El cannabis pelea por su espacio legal en un marco actualmente represivo, a su favor está el evidente  fracaso repetido de las actuales políticas de drogas, que dirigidas y expandidas por EEUU, han creado tanto mal, injusticias, hambre y muerte en la faz de la tierra durante el ultimo siglo. Un cambio es posible, ya de principio, en los últimos años, se ha logrado crear una reflexión en los organismos internacionales oficiales, y varios de sus dirigentes ya han empezado a modificar su discurso. Son varios los posicionamientos internacionales a favor de una legalización del cannabis, algunos reconociendo el daño, que se hace con estas políticas a sus ciudadanos, y mayormente , aquellos, que afectados por una crisis energética y financiera a nivel mundial, apoyan una posible fiscalización y pago de impuestos por la comercialización del cannabis y sus derivados en un marco legal, que ayudaría a las economías de cada país, incluso, algunos han reconocido , que los multimillonarios gastos en justicia y en prisiones, se podría derivar a otras urgencias  y necesidades sociales que destacan por su precariedad.

Y en esta realidad podemos enmarcar el caso de Iker Val, desde la intervención de la sede Oficial de Ganjazz el 19/7/07 y la detención de su presidente, han pasado dos años, la asociación sigue actuando y desarrollando cultivos colectivos, sigue difundiendo un mensaje de normalización, y su participación en foros como la FAC y ENCOD, cada vez es mayor. El último año su  labor ha sido colaborar con un informe sobre como participan las asociaciones financiado por Govierno Vasco y ENCOD, que ya se está divulgando, acompañado por el audiovisual “Drogas y Diplomacia”.  En  la Federación de Asociaciones Cannábicas, la FAC, hemos tratado de   aportar elementos a la estrategia de los clubs, como son los criterios de mínimos, experiencias para la Guía sobre como desarrrollar actividades, o coordinación y logística en los diferentes encuentros entre asociaciones. Dudamos que cualquier conducta delictiva se plantease participar en estos foros, sin embargo Iker y Ganjazz están por mejorar la situación actual, desde una perspectiva asociativa y no lucrativa, y desde esta iniciativa son ya muchos los años, que se lleva ayudando y atendiendo solicitudes de cientos de usuarios de cannabis de la provincia, nuestro objetivo, no es ni promover ni fomentar la sustancia, intentamos desde un punto de vista neutro, no moral, aportar el máximo posible de elementos de juicio e información creíble, para que cada cual pueda decidir, si cabe, con mas criterio.

Así pues denunciamos esta situación y exigimos un juicio justo, en el que sean valoradas todas las pruebas presentadas por la defensa, incluidos los informes periciales de Xaquin Acosta, en relación a la cantidad real aprehendida de flores de cannabis, a Iker Val no le encontrarón en la Sede Oficial, mas que 35 Plantas en exterior destinadas al cultivo colectivo de la Asociación, debidamente regulado y con toda la documentación , 150 esquejes dedicados a las selecciones genéticas que la Asociación realiza, no le encontraron grandes cantidades de dinero, y ninguna otra sustancia que no fuese cannabis, no tiene antecedentes y todas las actividades de Ganjazz eran conocidas por la policía y responsables políticos, esto es una injusticia, pero la Asociación sabe que este caso es similar a los miles que se producen al año en relación al cannabis, por lo que pedimos regulación ya, cese inmediato de agresiones a ciudadanos usuarios de cannabis con fines no comerciales, concienciación y normalización de los derechos .a usar esta planta milenaria y maestra.

P.D; El juicio se celebrará los días 15, 16, 17, 22, 23, 24 de Junio en la Audiencia Provincial de San Sebastián, con inicio de cada sesión a las 9.30 de la mañana, todo aquel que quiera asistir, es público y estáis invitados, no habrá concentración, pero vuestra asistencia alguno de los días al juicio, será de gran interés para  nosotros y para la sociedad. Los que no podaís os pedimos vuestro apoyo
energético.

Bárbara intervención en Ganjazz

Junio 11th, 2009

El cultivo colectivo de Ganjazz fue intervenido por la policía, a la vez que se propinó al presidente de la asociación, Iker Val, una ración de calabozo y banquillo. Tras la detención Iker explicó a Soft Secrets lo que había ocurrido y la trayectoria de Ganjazz.

¿Cómo fuiste detenido?
Me detuvieron dos secretas en mi trabajo, me dijeron que les tenía que acompañar, que me estuvieran tranquilo, me llevaron a Rentaría, de ahí nos fuimos a la sede social de Ganjazz. No me informaron de qué me acusaban.

¿Y por qué te detuvieron?
Pues porque un socio del club estaba implicado en una operación contra el tráfico de cocaína en Oiarsoaldea. Unos hechos con los que Ganjazz no tiene ninguna relación. Entraron a saco a la sede, buscando mucho dinero, kilos de hachís o cocaína, armas y cosas de esas, lo que se encontraron fue plantas, esquejes, hojas secas, tinturas medicinales. Desmontaron toda la casa y no vieron nada de lo que buscaban.

¿Cómo actuaste?
Solicité que no cortaran las plantas hasta que lo dictaminase el juez, ya sabían que éramos una asociación de usuarios y les explique que se trataba de un cultivo colectivo, además de solicitar la presencia de mi abogado. Le pedí que dejaran un retén, en vez de arrancarlas, pero la secretaria judicial dijo que era una prueba administrativa y que había que cortarlas, al principio las arrancaban con cepellón y todo, tuvimos que sacarles un machete para que las cortaran por el tallo, fue una pena ver caer tan rápido el trabajo de todo el verano. Todo sin dejarme llamar a mi abogado. La intervención fue incorrecta, al principio todo muy bien, pero cuando en el registro no encontraron lo que querían, se pusieron coercitivos.

Yo estaba supertranquilo pues ya habíamos tenido una intervención en el 2001 en un cultivo colectivo, guarde las formas y la tranquilidad. Hacia tres días que había hablado con el abogado y mi pareja tenía la lista de los teléfonos a consultar. La trayectoria de Ganjazz, junto con nuestra filosofía de actuación, ha permitido que la respuesta y la coordinación ante tal agresión sea la correcta. Hubiésemos deseado que las fuerzas policiales hubiesen actuado como la ley determina, es decir presumiendo la inocencia hasta que se demuestre lo contrario, respetando las pruebas, así como los hechos. Pero la Ertzaintza buscaba droga dura o narcos, no tuvo contemplación a la hora de destruir una iniciativa social que ha intentado desde el principio respetar las reglas del juego. En esta línea tal y como indica la juridisprudencia en torno a casos de consumo compartido, se desarrollaba en un espacio privado, teníamos un documento colectivo donde se comprometía la gente, sus DNI y no había difusión a terceras personas. Los participantes eran usuarios que no deseaban abandonar su consumo, pero sí hacerlo de más calidad y más seguridad, sin tener que recurrir a los canales de distribución que ofrece el mercado negro. No obstante, en un ejercicio moralista de impotencia los poderes represivos actuaron destruyendo algo más que unas plantas maestras. Quiero agradecer a las asociaciones Pannagh y AMG por como han respondido.

¿Qué declaraste ante el juez?
Que no tenía ni idea de la operación de Oiarsoaldea, pues tengo mi trabajo y no trafico, ni uso otra cosa que cannabis. Que las plantas requisadas eran el cultivo colectivo de este año de Ganjazz, además de las reservas genéticas de la asociación. Le explique que somos una asociación legalmente registrada, que la sede social está abierta los Domingos para que los socios puedan cuidar de las plantas.

¿Recibiste algún tipo de apoyo por parte de la responsable de drogodependencias en Euskadi, Belén Bilbao?
Según un periodista, cuando le preguntaron por nosotros dijo “yo no los conozco”, no hizo nada para apoyarnos. Por supuesto que nos conoce, pero no quiere mojarse.

¿Qué impresión te queda de todo esto?
Todavía hacen falta unos años de trabajo, pero vamos en el camino correcto, la brecha esta ahí, tenemos que seguir luchando. El sistema es bueno, pero hay que hacerlo funcionar, se necesita esfuerzo y constancia, algunos clubs han desaparecido y otros surgen nuevos. Es importante que los clubs cumplan los criterios y condiciones básicas, extraídas del Estudio de Muñoz, hay que estar registrado y tener una base social activa, un proyecto sólido. En cierta manera nos han allanado el camino, en los cinco años que llevamos funcionando nunca habíamos avisado a la fiscalía, porque considerábamos que no era necesario, pero por otro lado desde la intervención a Pannagh ya sospechábamos que la intervención es una vía de regularización. Tenemos por delante varios años de trabajo, me da la impresión de que la experiencia española no ha llegado ni a la mitad.

¿Se quedan vuestros socios lúdicos y medicinales sin suministro tras esta intervención?
Tal como entendemos el club, el abastecimiento del cultivo colectivo es secundario, pero los socios también tienen sus propios cultivos, hay un limite de 25 gramos al mes, al que necesita más se le enseña a autoabastecerse. Evidentemente esto nos afecta, pero confiamos en la solidaridad entre las asociaciones, además no pusimos todos los huevos en la misma cesta y tenemos alguna cosilla más. En lo terapéutico nos quedan algunas reservas de tinturas de cannabis.

¿Seguiréis activos?
Nadie nos ha precintado la sede, ni nos ha llegado la orden de detener nuestras actividades, de forma que seguimos en la lucha. Admitimos nuevos socios, pero con unas condiciones muy concretas, tienen que comprometerse con el proyecto, todos los socios tendremos que aportar una nueva cuota para pagar los gastos de la intervención, como abogados o recuperación de genéticas.

¿Cómo se os puede localizar?
Nuestra sede oficial es una pequeña villa en los alrededores de San Sebastián, la mayoría de los integrantes de nuestro colectivo pertenecen a la ciudad, por lo que también contamos con una delegación social en el barrio donostiarra de Gros, está en la Calle Ronda número 5. Abrimos de lunes a viernes de 17 a 20 horas. También pueden contactarnos en el email infoganjazz@gmail.com

¿Quieres añadir algo para acabar la entrevista?
Hace unas semanas caminaba en las faldas del monte Aitzgorri con mi amigo Xabier, que me refrescaba mis conocimientos sobre la historia de los vascos y sus costumbres. Xabier es uno de los últimos aborígenes vascos que vive en Zegama, un pequeño pueblo en Guipúzcoa, me recordó que los vascos por definición hacen, también piensan, pero sobre todo hacen ( egin/i neuskeraz). También me recordó que la palabra Euskaldunak (vascos), viene de esku al duena ( los que tienen la fuerza en las manos). Estas reflexiones me llevaron también al movimiento asociativo vasco y sus aportaciones por vía de los hechos a la experiencia cannábica ibérica, tan diferente de la experiencia holandesa que se inicio a mediados de la década de los setenta. Creo que entre la intervención que sufrimos en el 2001 y esta intervención en el 2007, en el País Vasco y en la península se han dado avances y circunstancias que han ampliado el marco jurídico social. Aunque en ambos casos arrasaron con el trabajo y dedicación de un colectivo, la respuesta cada vez es más adecuada.

Ganjazz Art Club

Junio 10th, 2009

Saludos a todos los lectores de Soft Secrets, un año más, nos hemos decidido a utilizar este estupendo medio de comunicación, como medio de expresión de nuestra actualidad asociativa. Ganjazz es un colectivo que trabaja por la normalización y respeto de los derechos individuales y colectivos de los usuarios de cannabis en Gipuzkoa, nuestra herramienta principal de trabajo es un programa de intervención especifica, para reducir los riegos y prevenir los daños asociados al uso de cannabis. Nuestro programa de actividades se centra en tres pilares fundamentalmente; La sustancia, el usuario y el contexto. El programa se desarrolla en la sede oficial de la Asoc. situado en un caserío en los alrededores de Donostia y cada año aceptamos un volumen máximo de 25 nuevos socios por año, es una organización pequeña que no recibe financiación pública y que pretende ser agente activo en el desarrollo de nuevas políticas alternativas aplicadas al uso de cannabis en la CAV.

Tenemos la firme convicción de que la sociedad civil, a través de su participación en la resolución de problemas específicos, ha de ser tenida en cuenta. Nuestra voz debe ser oída y tenida en cuenta, consideramos que esto no ha sido así en el caso de los usuarios de cannabis. Es por esto que desde 2005 pertenecemos a ENCOD( coalición por una política de drogas justa y eficaz), colectivo que agrupa a mas de 150 organizaciones. En próximos números se hará publica la investigación que actualmente se desarrolla en Euskadi “Drogas y Diplomacia”, dirigida a una evolución por parte de organizaciones de usuarios de los planes locales de drogodependencias y del Plan de acción de drogas de la UE.

Tras análisis e investigaciones sucesivas desde el año 2002 hemos podido comprobar y llegar a la conclusión de que la mayoría de servicios existentes no cubren las necesidades reales, de este tipo de usuarios de cannabis porque en parte suelen estar orientados hacia la abstinencia. Hay demanda una intervención específica orientada y diseñada por los propios usuarios y hacia usuarios que no desean abandonar su uso, planteando que parte de la solución debe venir desde la participación ciudadana hacia la sociedad.

Los objetivos generales del programa son:
-Mejorar la calidad de vida de los socios usuarios; el hecho de reconocer los riegos que asumimos y plantear soluciones, disminuye el nivel de inseguridad.
- desarrollar actividades encaminadas a reducir los riegos asociados al uso y prevenir daños provocados por su estatus de ilegalidad.
-crear y desarrollar espacios de tolerancia acorde a las necesidades de los usuarios.
-estudiar la viabilidad de circuitos cerrados de autocultivo colectivo de cannabis para uso personal y privado.

Durante estos años hemos atendido a unos 1.000 usuarios de cannabis a diferentes niveles, de los cuales se registraron en la asociación 227 personas( 1 de cada cinco que consultan) en el periodo comprendido entre 2002 y 2007, después de la última intervención policial se hizo un recordatorio a los socios para que actualizasen su cuota y nos dijesen si aún seguían comprometidos o interesados con la asociación, después de este recuento quedaron 75 personas . Nuestro objetivo es volver a crecer, pero desde este grupo más pequeño, hacia otro, mas grande y mas estructurado, en función del compromiso y participación de cada uno. Actualmente no admitimos nuevos socios, será a partir de marzo de 2009 que la asociación contara con una delegación en San Sebastián y que abrirá sus puertas a aquellos usuarios que lo soliciten.

Recordamos que la asociación pertenece a la Federación de Asociaciones Cannabicas(FAC), desde este colectivo que representa a unas 15 asociaciones del estado ,participamos en varios grupos de trabajo desde el año 2005 y actualmente ayudamos en la redacción de un documento base de criterios mínimos de creación de un Cannabis Social Club. También anunciamos que a principios de 2009 se celebrará en Euskadi un encuentro especial sobre Club sociales de Cannabis que reunirá a más de 20 organizaciones que trabajan esta estrategia, abanderada por la asociación Pannagh.

La percepción general es que este tipo de estrategias necesitan aun más tiempo para terminar de definirse como eficaces a aquellos que se animen, nuestra asociación defiende unos criterios básicos en los que fundamentar los clubs:

1. Respeto a los Derechos de los usuarios. Intervenir siempre desde el respeto de los derechos de los usuarios como individuos. Potenciar, en medida de lo posible, la concienciación de los usuarios sobre sus derechos como base fundamental para una política de reducción de riesgos eficaz y adaptada a las necesidades actuales( Arana, 2004).
2. Normalización. Orientar nuestra iniciativa hacia una normalización del fenómeno del cannabis, desde la promoción de la responsabilidad de los individuos en la delimitación de su propio bienestar, supeditado siempre al bienestar social.
3. Interinstitucionalidad e intersectorialidad. Coordinación entre los distintos agentes sociales e instituciones que intervienen, facilitando la utilización e integración de los recursos existentes. Si observamos como se articula la intervención social ( Sanidad, Bienestar Social, Cultura, etc) y las diversas instituciones con competencias en estas áreas, percibimos que para dar una respuesta integral se hace preciso el concurso de todos ellos, desde un trabajo intersectorial e interinstitucional.
4. Flexibilidad e individualización. Investigación y evaluación continua y permanente, evaluar tanto las acciones, como el nivel de logro en los objetivos marcados, para adaptarse a los cambios. Además de individualizar en medida de lo posible la respuestas que se dan a los usuarios.
5. Corresponsabilidad y Participación. Siendo el fenómeno que nos ocupa de naturaleza social, requiere una respuesta de la propia sociedad. Por ello, los usuarios deben asumir su corresponsabilidad e implicación, desde la autogestión y organización como base de trabajo, ya que sin su participación, no sería posible desarrollar una intervención integral.

6. Responsabilidad. No se pretende promover el consumo, nuestra posición es neutra y no moral, respetamos la decisión de cada individuo, aportando información rigurosa, práctica y creíble, para que cada cual tome su decisión, tras una reflexión, que incluya el mayor número posible de elementos de juicio.

Artículo de Ganjazz publicado en el Soft Secrets 1 del 2009

Ganjazz ante la justicia

Junio 10th, 2009

Hace ya mas de 15 meses, que sufrimos la mayor agresión represiva de nuestra corta historia, en julio del 2007, la ertzaintza destruía el cultivo colectivo de la asociación, mientras que las reservas genéticas y material informativo eran requisados, su presidente, Iker Val, era detenido y acusado con cargos contra la salud pública. Otra vez la inseguridad jurídica, el marco actual legislativo de corte prohibicionista, así como grandes dosis de ignorancia y de discriminación, arropaban una nueva agresión injustificada contra un colectivo legitimo de usuarios de Cannabis.

A día de hoy ya hemos podido ver el expediente completo, la fiscalía se pronunciaba en julio de 2008, un año después de la intervención, pidiendo cuatro años y medio de prisión para Iker Val. Esta medida absolutamente desproporcionada viene de la mano de un expediente en el que los defectos de forma abundan, en el que la actuación de la ertzaintza se cae por su propio peso, en el que las pruebas contra Iker carecen de solidez y en el que las probabilidades de un juicio justo se desvanecen.

Nuestra defensa pide la absolución y el inmediato archivo de la causa, creemos que se han vulnerado derechos constitucionales colectivos e individuales y vamos a ir hasta el final, defendemos la inocencia de nuestro presidente, denunciamos el actual marco prohibicionista y defendemos que cualquier individuo del planeta pueda cultivar cannabis para uso personal, esta es nuestra utopía, nuestra meta y objetivo.

Para más información Contáctanos en Infoganjazzmail.com o en el Tfno.622074901

Texto de Ganjazz publicado en el 1 del 2009 de Soft Secrets

Intervención en la SECA

Junio 10th, 2009

Tras las fallidas intervenciones en Pannagh y ARSECSE, debería haber quedado claro que los clubs de usuarios son una alternativa legal al mercado negro, a pesar de ello la persecución a los usuarios de cannabis continua. Ganjazz fue intervenida hace meses y está a la espera de juicio, la Sociedad de Estudios del Cáñamo de Aragón, SECA, acaba de ser intervenida también. Alfonso de la Figuera, veterano activista maño, explicó a Soft Secrets los detalles de la intervención

Soft Secrets. Háblanos de la evolución de la SECA como organización activista a club de usuarios
Alfonso. La Seca, en realidad, siempre ha sido un club de usuarios. Desde el principio, nuestra intención fue la de un club donde los consumidores de cannabis pudieran reunirse e intercambiar información a puerta cerrada, evitando así la aplicación de la Ley Corcuera. A finales del 92, el socio número 2, Luis Vizoso, y yo, tras quedarnos en paro al disolverse la orquesta en que trabajábamos, montamos un pequeño bar para sobrevivir el invierno. Nos lo cerraron de manera atípica, tras acusarnos de tráfico de cannabis, de lo que fuimos absueltos. Presionaron al propietario del negocio, amenazándole con cerrar el local en aplicación de la Ley Corcuera, para que, unilateralmente, rescindiera el contrato de subarriendo, sin derecho a indemnización alguna por todo lo pasado. Para reivindicar nuestro derecho a trabajar, aún siendo consumidores de cannabis y de que nuestros clientes fueran también consumidores, decidimos intentar la fórmula legal de asociación para que nuestros amigos pudieran fumar, escuchar música y beber sus cervezas tranquilamente. Y poner a disposición de los aragoneses una asesoría jurídica para que la gente que tuviera problemas legales por su hábito encontrase ayuda y un punto de referencia para aquellos cuyos problemas médicos pudieran ser aliviados con el cannabis.

En el paso de una actividad a otra ¿qué reglamentaciones internas o adaptaciones estatutarias hicisteis?
Durante el primer año y medio de vida de la SECA, dispusimos de un local en el que se desarrollaron las cosas medio bien, hasta que un grupo de socios pretendieron hacerse con el control por la fuerza y hubo que dejarlo. Durante casi siete años carecimos de local propio, sobreviviendo de malas maneras, manteniendo la asesoría legal, difundiendo información básica gratuita, editando boletines informativos y organizando charlas y fiestas hasta que, tras la derrota en las Cortes de Aragón de la propuesta presentada por CHA y redactada básicamente en la SECA para los usos terapéuticos del cannabis en nuestra Comunidad (merced al rechazo de la representación de IU), nos vimos en condiciones de montar un local, agobiados por la presión de pacientes que nos reclamaban para su abastecimiento. Antes de hacerlo, modificamos los estatutos para que todo nuevo socio tuviera que venir avalado por dos socios anteriores y recibiera el visto bueno del secretario de la asociación, y añadimos como causa de expulsión de la asociación las actuaciones o actitudes contrarias a los fines o intereses de la asociación.

¿Cuál era vuestra forma de funcionar?
Siguiendo la doctrina Soto-Muñoz del Instituto Andaluz de Criminología, distribuíamos dosis de consumo inmediato a nuestros socios, limitadas a 10 euros como máximo, para los consumidores llamados “lúdicos”, y de 20 euros para los terapéuticos, que además recibían una bonificación en el precio del cannabis de alrededor de 1 euro por gramo, en función del precio del cannabis disponible.

Cuéntanos como fue la intervención
A eso de las 9 de la tarde, aprovechando un momento que entraron varios socios seguidos, se colaron un par de secretas que se pidieron sendas cervezas y me vieron al otro extremo de la barra del local con la lata de hierba, haciendo bolsitas para los socios que habían entrado y yo sabía que iban a pedir su dosis. Supongo que ellos mismos abrieron la puerta para que el grueso del operativo entrara a la voz de “¡Policía, fuera la música y todos contra la pared! ¿El responsable del local?”Al identificarme, el jefe del operativo me enseñó la orden judicial y me presentó a la juez y al secretario del juzgado. Con la puerta abierta, en la que nos encontrábamos el inspector y los representantes de la justicia, identificaron y registraron a todos los que se encontraban en el interior. Levantaron 10 actas Corcuera, vaciaron el local, y luego procedieron al registro. Yo mismo les saqué los casi dos kilos de hierba y 600 gramos de hachís que había en esos momentos en la asociación. Aún así, incautaron latas con briznas, hojarasca, el Volcano, la lupa, dos pesolas, cuchillos con restos de hachís, las bolsitas de plástico vacías, cajas de madera con papel de liar, cartón y briznas de tabaco… y por supuesto todo el dinero que vieron, incluido el bote del camarero y lo procedente de las ventas de un socio artesano que expone en nuestro local. Cuando acabamos, o más bien acabaron, llamamos a Luis, que estaba ese día de camarero, para que se reintegrase a su puesto y mantuviese el local abierto. Se ve que no querían que se les acusase de atentar contra los derechos de reunión y asociación. Y ya me llevaron detenido a las dependencias de la Jefatura Superior de Policía. Eso sí: la primera vez que se me llevan sin esposar. Eran las 11 de la noche.
Al día siguiente, y ya en presencia de mi abogado, registraron mi domicilio, incautándose de apenas 15 gramos de hachís y un par de latas con briznas y tallos pelados, además del “grinder”y unos cañamones…

¿Qué declaraste ante el juez?
La realidad, aludiendo al informe Catania del Parlamento Europeo y a la necesidad de un cambio en la política de drogas. Cuando vieron que no era un narcotraficante, sino que reclamaba un cambio en la política sobre drogas y defendía coherentemente que no atentábamos contra la salud pública, la cosa ya fue breve.

¿En qué situación legal estás y cómo crees que evolucionará el caso?
Estoy en libertad condicional sin fianza, con la obligación de presentarme los días 1 y 15. Confío en salir absuelto, aunque no tanto en que nos devuelvan todo lo incautado.

¿Vais a pedir la devolución del material incautado?
Por supuesto. Y, también por supuesto, esperamos que no pretendan ponerles la multa Corcuera a los socios a los que incautaron material en nuestro local. ¿Cómo va ser tenencia o consumo en vía pública, cuando han necesitado una orden del juez para poder actuar legalmente?

Has sido testigo de las primeras campañas de Me Planto hasta esta nueva oleada de clubs de usuarios, ¿están cerca los embates definitivos?

Espero que sí. Parece que hasta los altos jerifaltes de la ONU empiezan a darse cuenta de que la situación es insostenible…

¿Cuáles son vuestros próximos proyectos?
Tenemos que celebrar una Asamblea que hace tiempo tenemos pendiente, y, en función de qué pase con los tribunales y de si encontramos un nuevo local algo más amplio, decidiremos qué hacer. En cualquier caso, nos planteamos una nueva comparecencia en la Comisión de Peticiones y Derechos Humanos para solicitar la regulación de los Clubs de Consumidores o, en su defecto, una entrevista con Marcelino Iglesias, presidente de Aragón. Hace tiempo nos mandó un saluda agradeciendo el envío de nuestros boletines informativos…

¿Cómo se pueden poner en contacto con la SECA los aragoneses que quieran solidarizarse o unirse al proyecto?
Es fácil. Por teléfono, 976 40 15 06 ó 687 804 185; por emilio, a través de secaragon@gmail.com. Y lo mejor, acercarse a nuestro local, en la calle López Allué, 8, para conocernos personalmente. De todas formas, tenemos algunos problemas con la licencia del local, con lo que igual nos cambiamos en breve…

Creación de un cultivo colectivo V

Junio 10th, 2009

Ejemplo de solicitud de participación en proyecto de cultivo colectivo

D/Dña……………………………………………………………………, en calidad de socio Nº…………… de la Asociación de Estudios y Usuarios del Cannabis de Alicante, con más de seis meses de antigüedad, por libre manifestación de su voluntad, solicita entrar a formar parte y a respetar las condiciones del proyecto de cultivo colectivo, habiendo leído y firmado las Condiciones del Proyecto de Cultivo Colectivo y manifestando su solicitud de participación en la cantidad de ……gramos de cannabis.

Fdo: ……………………………………..en ………………a………..de……………………….2007.

Creación de un cultivo colectivo. IV

Junio 10th, 2009

A continuación exponemos, el resto de condiciones del cultivo colectivo que fueron aprobadas hace poco por la Asociación de Estudios y Usuarios del Cannabis de Alicante (Alacannabis). Son las contenidas en el Estudio realizado por Juan Muñoz y otros, solicitado por el Comisionado para la Droga de la Consejería de Asuntos Sociales de la Junta de Andalucía al Instituto Andaluz Interuniversitario de Criminología. Con alguna pequeña modificación, introducidas tanto por los asociados a Alacannabis, como por los que integran el proyecto de cultivo colectivo de la Asociación Cannaterapia.

13.-. Al socio que por algún motivo se le excluyera del proyecto en su transcurso, al final de la cosecha le será entregada la cantidad correspondiente al importe acumulado a la fecha de su cese.

14.-. Incrementar en 0,20 euros el precio final del gramo de la materia vegetal con el fin de que ALACANNABIS como asociación se quede con el restante del posible excedente, como remanente para su posterior uso e incremente sus arcas como entidad.

15.- Se seguirán las pautas para cultivar cannabis con propósitos medicinales, del 2 de diciembre por La Oficina de Cannabis Medicinal, mantenemos el cultivo libre de pestes, moho y cualquier tipo de pesticidas o contaminantes durante todo el proceso hasta su recolección.

16.- El proceso de manicurado se realiza con el material en verde. Utilizaremos una peladora semiautomática para el aprovechamiento del tiempo y una mayor salubridad en su manipulado, guardando especial atención a la higiene de los materiales usados.

17.-.Se analizará la materia vegetal para determinar los niveles de T.H.C, y se analizará la materia vegetal para determinar su perfecta salubridad.

18.- Se realizará un etiquetado que contenga la variedad genética, la fecha de corte, de envasado, el nivel de THC, los efectos farmacológicos y contraindicaciones.
19.- Se establece una cuota de ingreso en la actividad de 120 euros.
20.- Se establece un precio estimado, en relación con la cuota a abonar de x a x euros el gramo de cannabis.
21.-Se hacen pagos, cada 2 meses, de un cuarto de la parte proporcional al número de gramos solicitado.
22.- Para adquirir la condición de participante en la actividad de cultivo colectivo, será requisito previo ser socio de la asociación, durante un mínimo de 6 meses y posteriormente ser avalado por otro socio, en el momento de su solicitud de inscripción.
23.- A los socios con enfermedades, en donde se pueda acreditar que el cannabis tenga efectos curativos, paliativos o beneficiosos, no se exigirá el requisito previo de haber sido socio de la asociación un mínimo de 6 meses y se le reducirá la cuota de un 10% a un 50%.

Creación de un cultivo colectivo III

Junio 10th, 2009

En este número seguimos con las indicaciones a seguir para la creación de un proyecto de cultivo colectivo, en nuestra asociación o club de catadores o usuarios. Brevemente repetir que en el pasado número, expusimos una serie de condiciones internas en las que se ha enmarcar la actividad colectiva citada.

Las condiciones internas se reflejan en un documento que desarrolla los Estatutos y regula el proyecto en concreto. Han de ser aprobadas por el colectivo en una reunión previa, además de posteriormente conocidas por todos los integrantes del proyecto, firmando haberlo recibido junto con la hoja de inscripción.

Ejecución del Proyecto de Cultivo Colectivo.

Una vez aprobadas las condiciones internas, estas ya abren las puertas dentro del grupo asociativo a realizar el proyecto del cultivo colectivo. Lo primero de todo, los participantes deberán solicitar la admisión como socios en el proyecto. Esta solicitud, ha de contener también determinados requisitos; como son el hecho de manifestar una firma voluntaria, que se hayan leído y firmado una serie de documentos, donde queden fijados la aceptación de la normativa interna y ante todo la manifestación de ser consumidor de cannabis. También las condiciones indicadas en este número y el anterior. Por último que se indique la cantidad exacta que se solicita del proyecto y proporción a la cual se quiere participar en el mismo.

Aparte de estos requisitos que vienen a materializar los límites establecidos por las Sentencias de los Tribunales de Justicia que hablan del consumo compartido, se pueden añadir alguno más, a partir de las condiciones que cada asociación considere que deben ser las reglas que presidan cada proyecto. Estas condiciones, más específicas, pueden estrechar más los márgenes de acople con las citadas teorías jurisprudenciales, como puede ser el caso de la condición 22 de las expuestas en este artículo, que requiere una vinculación previa a la asociación para poder participar, que no sea por tanto una decisión precipitada por la posibilidad de conseguir cannabis.

Ahora bien, una vez firmado, debe de quedar claro en el grupo asociativo cual va a ser la forma de llevar a la práctica este proyecto, que lógicamente habrá ido siendo elaborado intelectualmente antes. Una cuestión que se ha de tener en cuenta de forma fundamental es que el proyecto aunque sea colectivo, deberá realizarse dentro de determinados ámbitos de privacidad y discreción para que sea viable. Una formula es la utilizada por algunas asociaciones, distinguiendo entre socios que se involucran en el desarrollo del mismo y otros que simplemente aportan su cuota. La elegida en Alacanabis es la de crear un grupo de trabajo flexible entre los componentes de la directiva, encargado de todos los pormenores del proyecto para llevarlo a la práctica. En el fondo, ambos opciones son muy parecidas y tienen el mismo sentido.

Aquí finalizamos nuestra serie de artículos dedicados a la creación de un proyecto de cultivo colectivo que espero que hallan sido de vuestro interés, pero sobretodo que hallan servido para animaros para la creación del vuestro propio.

Creación de un cultivo colectivo II

Junio 10th, 2009

De nuevo nos toca hablar de regulación de una forma posible y proporcionada dada nuestras circunstancias sociales. Así, seguiremos explicando la forma de realizar un proyecto de cultivo colectivo, a partir de los modelos ya desarrollados en nuestra sociedad.

Esto a pesar de la noticia que se han vuelto a detener a directivos de clubs de catadores, lo que no supone un freno legítimo a este proyecto, sino causa de la arbitrariedad en este caso concreto de las Fuerzas de Seguridad y de alguna relación fortuita sin que tengan vinculación con ninguna actividad delictiva.

Regulación de los proyectos de cultivo colectivo.

La creación de este proyecto se puede hacer a través de dos maneras, en primer lugar creando lo que se conocen como club de catadores, por diferenciarlo de las asociaciones cannábicas, desde donde se puede iniciar un proyecto de cultivo colectivo, sobre su base asociativa. Un club de catadores no tiene exclusivamente como función la fundación y desarrollo de un proyecto de cultivo colectivo, sino que abarca una cantidad mayor de acciones en amparo del consumidor de cannabis y por un cambio en las políticas de drogas.

Los clubs de catadores, nacen como búsqueda de un espacio de autoabastecimiento de un grupo de consumidores de cannabis, de forma segura y saludable. Tienen básicamente, el esquema de funcionamiento y la base estatutaria prácticamente igual a las asociaciones cannábicas. En los estatutos de los clubs de catadores, sobre la base del de las asociaciones se incluyen determinados preceptos que dan cobertura al autoabastecimiento de cannabis por un grupo de personas. Aunque no diga expresamente esto, dejan claro determinados extremos de acuerdo con la teoría jurisprudencial del consumo compartido, dentro de un marco legal que no condena el cultivo para autoconsumo. Siendo esta regulación imprescindible para que tenga mínimo amparo jurídico el proyecto. A modo de ejemplo de un proyecto que ya se ha llevado a la práctica, el caso de Pannagh, mencionado en el número anterior.

Por otro lado, el proyecto de cultivo colectivo, también se puede realizar desde una asociación. Esta podrá incorporar a sus fines y actividades, la fundamental de los clubs que es el camino hacia el autoabastecimiento, aquí que se encuentra la creación de un cultivo colectivo de forma esencial.

Hemos separado las asociaciones, de los clubs, pues la asociación antiprohibicionista requiere de un inicio diferente a los clubs de catadores, esto es necesita introducir en sus códigos de regulación (los estatutos) una serie de modificaciones que den amparo a esta actividad. En este sentido se muestra una forma posible de mercado regulado y controlado, a la vez que se avanza en la tan ansiada normalización. En definitiva, es conveniente que los estatutos de la asociación se modifiquen integrando los preceptos pertinentes de los estatutos de un club de catadores.

Condiciones del proyecto de cultivo colectivo.

Independientemente, de la modificación de los Estatutos, lo que es más que recomendable para ambos casos es la firma de la aprobación del proyecto, con las normas y principios rectores del mismo, una serie de condiciones por los que se guiara el cultivo y reparto.

Estas, condiciones no son aleatorias, sino que a fecha de hoy lo que mayor aval y legitimidad comportan son las condiciones extraídas del Estudio realizado por Juan Muñoz y otros, solicitado por el Comisionado para la Droga de la Consejería de Asuntos Sociales de la Junta de Andalucía al Instituto Andaluz Interuniversitario de Criminología, que se han de firmar y cumplir. Esto no quiere decir que seán las únicas posibles. A partir de ahí, con toda modestia, quien suscribe ha realizado unas pequeñas modificaciones buscando un punto de vista más práctico. A continuación, vamos a exponer, las condiciones que se aprobaron por la ahora Asociación de Estudios y Usuarios del Cannabis de Alicante a la que pertenezco como secretario. Esto se realiza a modo de ejemplo, para que a partir de la firmas del mismo se puedan realizar los proyectos de cultivo colectivo, sin necesidad de un proyecto más detallado.

1.- Será absolutamente imprescindible haber adquirido la condición de participante en la actividad de cultivo colectivo para autoconsumo.
2.- Los socios participantes sostendrán los gastos de la actividad de forma proporcional a su participación en ella.
3.- Cada socio participará en función de la previsión de uso que él mismo determine para cada periodo anual de cultivo.
4.- El cultivo sólo alcanzará a cubrir el conjunto de las previsiones que los participantes hayan realizado para cada periodo.
5.- Los socios podrán retirar el producto del cultivo con una periodicidad de seis meses.
6.- Por razones prácticas, las previsiones de uso de los socios quedarán asimiladas en categorías genéricas, proporcionales y correlativas, con las que se corresponderán las respectivas cuotas de participación que se establezcan en función de los gastos previstos.
7.- El total de cada periodo de cultivo se dividirá entre el total de socios participantes en ese periodo atendiendo a la categoría concreta que a cada socio le corresponda según su previsión.
8.- El cuidado de cultivo se llevará a cabo por socios colaboradores.
9.- En orden a excluir cualquier posibilidad aparte del autoconsumo privado, la participación de cada socio/a no podrá exceder la cantidad de 2 g. por persona y día.
10.- Los participantes que invoque razones terapéuticas podrán beneficiarse de una reducción del 25% en sus correspondientes cuotas siempre que debidamente acrediten padecer una enfermedad susceptible de ser tratada con cannabis, para lo que se presentará dictamen de facultativo que diagnostique alguna de las recogidas como tales en los boletines de la “Asociación Internacional por el Cannabis como Medicamento”.
11.- Se prestara especial atención a preservar su localización, se imposibilitara el acceso a terceros y se realizara en un lugar conocido solo por el Grupo de trabajo elegido por la junta directiva. Desde el primer momento en que la planta segrega principios activos (comienzo de la floración) hasta su entrega se salvaguardara el cultivo las 24 horas, con la presencia de personal durante los periodos nocturnos para el control de las medidas de seguridad y en su caso poder alertar a las fuerzas de seguridad, con el fin de evitar hurtos.
12. Se llevara un control del cultivo mediante un cuaderno el cual, será conservado control de la producción, o por si es solicitado por las autoridades competentes.

Como habréis observado, son condiciones específicas para la creación de un proyecto a partir de una asociación. En el siguiente número seguiremos con las condiciones del proyecto de cultivo colectivo y dándole vueltas a la apuesta actual del antiprohibicionismo cannábico.

Articulo de Hector Brotons publicado en el número 5 del 2007

Creación de un cultivo colectivo I

Junio 10th, 2009

Por fin llegó la hora de abordar el tema de la creación de un cultivo colectivo. Tema que ya anunciamos cuando hablamos del caso Panagh, hace tres números.

Como se ha indicado en artículos precedentes, los cultivos colectivos son una forma de avanzar en la normalización del cultivo y uso de la planta de cannabis, suponen la toma de las riendas por los ciudadanos. Dada la dificultad que supone la presión a los políticos, no hay que esperar a sus decisiones para ver resultados en un tema tan sangrante como la criminalización y persecución de simples usuarios de cannabis.

Para que sea posible la creación de un proyecto de cultivo colectivo, en primer lugar, como es lógico, hace falta un terreno o habitación (en el caso que sea cultivo de interior), un colectivo de gente y finalmente una regulación que situé dicha actividad dentro de los márgenes de la ley. Vamos a tratar cada uno de estos aspectos por separado, pues dada la posible ilicitud que la actividad podría tener, todo tiene que estar bien delineado, para posteriormente ser bien ejecutado, que no tengamos problemas. Expresar también que no es una actividad fácil y que requiere de seriedad. Así que, con este artículo y los siguientes, vamos a constituir un manual escrupuloso de todos los pasos a seguir, para que en el 2008 la asociación que no tenga un cultivo colectivo sea porque no quiera.

Lugar de cultivo.

Como hemos dicho arriba, necesitamos de un terreno para poner nuestras plantitas. Esto es lógico, pero no por eso fácil de conseguir, por eso la creación de este proyecto se realiza por la imposibilidad de cultivar que tienen muchos consumidores y en concreto muchos enfermos, al no disponer de un lugar de cultivo. Entre las distintas posibilidades que se pueden plantear, quien suscribe opta por cultivos en un lugar o terreno en donde el colectivo sea el legítimo poseedor del terreno, ya sea como arrendatario o como propietario. Y ello, por distintas razones; en primer lugar porque desde un primer momento, aparece el ente colectivo al frente del proyecto, lo que hace que el propietario de la finca no cargue con el muerto de cara a las Fuerzas de Seguridad del Estado. Por otro lado, es una forma de tener más cerrado la esfera del cultivo colectivo, es decir, delimitar muy bien sus contornos, para que no haya ningún tipo de confusión. Así queda acotado dentro de la doctrina (o teoría) jurisprudencial del consumo compartido (ya expuesta en números anteriores). Es decir de un circuito cerrado de cultivo y reparto de cannabis, lo que evitaría las posibles consecuencias jurídicas o las minimizaría.

El Colectivo.

El grupo se forma de los que van a realizar el proyecto de cultivo colectivo. Teniendo en cuenta los riesgos que pueden darse a nivel jurídico, hay que preparar formas de conseguir que un cultivo de ese grupo de personas sea considerado cultivo colectivo por los jueces, incluso previamente por la Fuerzas de Seguridad del Estado. Debido a esto es necesaria una regulación previa que ampare ese cultivo colectivo, en donde todos los puntos queden claros de forma antecedente. El amparo que dan que las regulaciones previas lo ha manifestado el más claro antecedente jurisprudencial que tenemos, es decir el auto por el cual se archivaba el caso Pannagh, en donde se manifestaba, que “el hecho que nos encontremos ante una asociación legal lo excluye de la clandestinidad típica de una organización delictiva dedicada al tráfico de drogas”. Hay que señalar que es contraproducente y crea confusión que este tipo de proyectos se difumine, se criminalice y pueda por tanto afectar al inicio de puntos de suministro dirigidos por las asociaciones, por lo que es importante que las asociaciones cannábicas coordinen las estrategias a seguir para consolidar este tipo de proyectos, hechos de forma privada.

Por todo lo dicho, solo entiendo viable y adecuado la creación de un proyecto de cultivo colectivo dentro de una asociación antiprohibicionista cannábica, ya lo sea en su forma clásica (por diferenciarla la llamaremos asociación activista y cultural cannábica) o en su forma más actual que incluye también la posibilidad de creación de un sistema de producción, distribución y consumo de cannabis, los denominados clubes de catadores o de usuarios. Considero que lo ideal es que las asociaciones opten por fusionar ambos enfoques (los clubes de catadores ya lo hacen).

Regulación legal que ampare los cultivos colectivos.

Supuesto todo lo dicho, manifestar que los clubes de catadores lo que hacen es partir de los estatutos iniciales de las asociaciones antiprohibicionistas cannábicas (teniendo como base los estatutos de la ARSEC), introducir determinadas cláusulas en los suyos que dan precisamente cobertura al autoabastecimiento mutuo de cannabis. Aunque no se diga expresamente esto, hay que dejar claros determinados extremos de acuerdo a la doctrina jurisprudencial del consumo compartido. Esta regulación es imprescindible para que el proyecto sea mínimamente viable.

Ahora bien, dependiendo de cual sea nuestro punto de partida, el modo de regulación puede ser uno u otro. Esto es, si se trata de un grupo de personas que se constituye de nuevo, la forma adecuada es iniciar su actividad con unos Estatutos nuevos, al estilo de los que tienen los clubes de catadores, a modo de ejemplo los de Pannagh, los cuales se pueden conseguir a través de las asociaciones antiprohibicionistas, a los que nos remitimos para el caso que estéis pensando en la creación de una asociación antiprohibicionista en vuestra zona. Y, digo vuestra zona, porque entiendo no se deben difuminar la proliferación de asociaciones, sino que para tener una línea de actuación y unos recursos unificados, se debe tender a la unificación, por tanto iniciar este proyecto desde las asociaciones ya existentes. En el sentido expuesto, los estatutos de los clubes de catadores contienen a parte del enfoque activista y cultural el de autoabastecimiento.

Por otro lado, si partimos de una asociación ya constituida, lo ideal es hacer determinados retoques a los estatutos para que los mismos amparen o den cobertura a nuestro proyecto. Así, partiendo de la base de que todos los estatutos de las asociaciones antiprohibicionistas cannábicas son iguales o muy similares, vamos a analizar a continuación, los cambios y añadidos para reajustar nuestros estatutos.

Cambios y añadidos a los estatutos.

En primer lugar, si se da el caso que este prevista la celebración de una Asamblea General, se comunica a los socios que en el orden del día se va a tratar el cambio de estatutos, que deberá aprobarse en esa misma Asamblea General. Si no es este el caso, se ha de convocar una Asamblea General extraordinaria, en donde se ha de aprobar el cambio de estatutos.

Es conveniente que el nombre de la asociación incluya la palabra usuarios. Para ello no es necesario quitar ninguna de las palabras que compongan la denominación anterior. A modo de ejemplo, teniendo en cuenta que a la vez que estoy realizando este estudio, la asociación a la que pertenezco está tramitando el cambio de estatutos para poder realizar nuestro cultivo colectivo, manifestar que nos hemos planteado denominarnos; Asociación de Estudios y de Usuarios del Cannabis de Alicante, en vez de Asociación de Estudios del Cannabis de Alicante. Así, dentro del nombre separamos distintas posibilidades de actuación, que luego nos servirá para limitar el cultivo para las personas que se declaren consumidores y expresamente quieran participar. Los clubes de consumidores utilizan otra formula para realizar esa separación, que junto a los otros puntos a modificar o añadir expondremos el número que viene. Tan solo me queda decir, que si como asociación estáis pensando en crear vuestro cultivo colectivo, podéis aprovechar la serie de artículos que dedicaremos al tema y realizarlo conjuntamente a la asociación a la que pertenezco, no dudéis en trasladarme vuestras dudas a mi e-mail.

Artículo de Hector Brotons publicado en el número 4 del 2007